La manera como me gusta trabajar es comenzar por escuchar y mientras voy escuchando me llegan preguntas a la cabeza. Hago muchas preguntas y escucho muy cuidadosamente lo que me responden observando también el lenguaje corporal. Ese proceso me empieza a dar claves de adonde debemos ir. Una vez que terminamos de hablar, que yo lo veo como si pusiéramos todas las cartas sobre la mesa sin dejar afuera ni una, de ahí continúo. La terapia puede ser solamente de hablar o una vez que terminamos de hablar, con las manos para que la energía que estuviera atorada pueda fluir. El trabajo energético en realidad comienza desde el momento de hacer la cita! Bastante curioso pero es así como sucede. Las sesiones no tienen que ser en persona, el trabajo energético no está limitado a una sesión de presencia física. De hecho, una de las sesiones más poderosas que he llevado a cabo fue de larga distancia y jamás vi a la persona físicamente. Una vez que termina la sesión recomiendo beber agua y descansar. Estoy disponible para pequeñas dudas después de la sesión en los días siguientes ya que pueden salir dudas.